Hoy os traigo una recetita de muffins que tenía pendiente de publicar desde hace un par de semanas. Los hicimos un fin de semana para una merienda y el resultado fue tan bueno que repetimos al día siguiente para quitar unas fotillos para el blog, porque de la merienda no pudimos rescatar ni uno. Es una receta de Nigella y tengo que decir que todas, todas las recetas que he probado de ella, hechas tal cual o adaptándolas a los gustos de casa han salido genial, buenísimas y lo mejor de todo sin complicarse nada la vida.
Los muffins son uno de los desayunos o meriendas más socorridos y fáciles de hacer. Se tarda muy poquito en tener la masa lista y como mejor están es al poquito de salir del horno, templaditos. Conseguir unos muffins perfectos, ligeros y tiernos en casa es facilísimo si se siguen dos reglas básicas. Primero, nunca batir en exceso la masa. Es mejor usar una espátula y mezclar los ingredientes haciendo movimientos circulares, tomando como medida de referencia 16 vueltas de espátula. Una masa de muffins correctamente mezclada debe ser consistente pero ha de tener pequeños grumos visibles de harina. En segundo lugar hay que vigilar bien el tiempo de horneado. Uno o dos minutos de más pueden convertir unos muffins jugosos en secos. Cada uno conoce su horno y los tiempos que se dan en la receta son orientativos. Yo no hago la prueba del palillo porque me fío más del olfato y del tacto. Cuando empieza a oler toda la casa a dulce y al presionar un muffin la masa se nota esponjosa, “cruje” y vuelve a su sitio, es que están. ¡Este horno y yo empezamos por fin a ser buenos amigos!
Os dejo con la receta y ya me contáis qué os parece.
MUFFINS BAKLAVA
Ingredientes para 8 muffins grandes o 12 pequeños:
Para la masa:
220 gr de harina común
2 cucharaditas de levadura química
½ cucharadita de bicarbonato sódico
1 huevo L
80 gr de azúcar
50 gr de mantequilla fundida
250 ml de buttermilk (o 235 ml de leche entera+1 cucharada de zumo de limón)
½ cucharadita de extracto de vainilla
Para el relleno:
45 gr de mantequilla fundida
75 gr de nueces picadas
25 gr de pistachos tostados picados
1 ½ cucharaditas de canela molida (yo puse 1 de canela y la ½ de especias para Lebkuchen)
75 gr de azúcar moreno
Para la cobertura:
200 gr de miel
Preparación:
Precalentar el horno a 200 ºC y preparar el molde de muffins con las cápsulas de papel.
En un bol pequeño mezclar bien con una cuchara todos los ingredientes del relleno y reservar.
Para la masa de los muffins, mezclar en un bol todos los ingredientes secos, esto es, la harina, la levadura, el bicarbonato y el azúcar. En otro bol batir ligeramente los ingredientes húmedos: el huevo, el buttermilk, la mantequilla y el extracto de vainilla. Echar la mezcla de ingredientes húmedos en el bol de ingredientes secos y mezclar brevemente con una espátula. Como norma general se deberían dar un máximo de 16 vueltas. Es importante no sobrebatir la masa sino los muffins quedan secos y densos. Ante la duda, dejad de batir cuando la masa se vea mezclada pero aun se vean algunos grumos de harina en la masa.
Rellenar las cápsulas con 1/3 de la masa, poner encima una cucharada de relleno y tapar con más masa hasta que tengamos las cápsulas llenas hasta 2/3 de su capacidad. Esparcir el relleno sobrante por encima de los muffins.
Meter en horno unos 15-20 min (en función del tamaño de los muffins). Cuando estén listos sacar del horno y dejar enfriar en el molde durante 5 minutos, luego pasarlos a una rejilla.
Templar la miel en el micro o en un cazo y rociar los muffins con ella.
Consumir en el mismo día, mejor templaditos. Si os sobran para el día siguiente mejor templarlos unos minutos en el horno antes de comer.
¡Que tengáis una feliz semana!























