¡¡Hola!! ¿Recordáis la receta que dedicamos a una gran amiga? ¿La de los cupcakes con buttercream de nutella y chocolate blanco? Pues es una receta deliciosa, pero tiene una pega. Y es que el buttercream da para 5.870.400 cupcakes. Y como a mi amiga no la quería atiborrar solo usé buttercream para 12 cupcakes, y me sobró para otros 5.870.388.
La verdad es que no me gusta nada tirar comida, así que estuve pensando en qué hacer para aprovechar toda esa cantidad de crema y con qué quedaría bien. Y de pronto recordé que tengo un libro maravilloso regalo de mi familia por mi cumpleaños, y que es el mejor libro del mundo mundial, un básico en mi cocina y que lo trato como si fuese mi hijo (vale, he dejado bien claro que es mi libro preferido, junto con el libro de Macaroons de Laduree edición especial regalado por una de mis hermanas en navidad y que es otro mejor libro del mundo mundial y básico en mi cocina). En el libro tengo un mínimo de 300 recetas de todo tipo, bizcochos, tartas, cupcakes, etc.… y hay una que me llamó especialmente la atención. Y es que no se qué me pasa últimamente, pero tengo un poco de obsesión por la canela. Antes la odiaba, era olerla y escapar, pero desde que estoy en modo repostera me encanta. La receta en concreto se llama Cinnamon Squares, y es básicamente un bizcocho de canela muy fácil de hacer con relleno de chocolate y topping de chocolate. Yo adapté la receta rellenando el bizcocho con el buttercream, y de topping un poco de azúcar glass.
BIZCOCHO DE CANELA RELLENO DE BUTTERCREAM DE NUTELLA Y CHOCOLATE BLANCO
Ingredientes para dos bizcochos de 18 cm de diámetro
220 gr de harina de todo uso
220 gr de azúcar
1 cucharada de canela
175 ml de leche entera
225 gr de mantequilla derretida y que haya enfriado (debe estar líquida)
2 huevos medianos
Un poquito de sal
2 cucharaditas de levadura
1 cucharadita de extracto de vainilla
Azúcar glass para espolvorear
Preparación:
Primero de todo, derretimos la mantequilla al baño maría o en el microondas y la dejamos que temple. La mantequilla, cuando la vayamos a usar, debe esta fría y líquida. Calentamos el horno a 180º y engrasamos dos moldes de 18 cm de diámetro y los empapelamos con papel de hornear.
A continuación, mezclamos los ingredientes secos en un bol (harina, azúcar, levadura y canela) y los huevos, la leche y el extracto de vainilla en otro bol, y revolvemos un poco. Echamos los ingredientes húmedos sobre los secos y batimos con cuidado con unas varillas manuales hasta conseguir una mezcla homogénea pero que no tenga muchas burbujas. Después, vamos añadiendo la mantequilla poco a poco y seguimos mezclando con las varillas solo hasta cuando veamos que la mantequilla se ha integrado con los demás ingredientes, sino el bizcocho nos quedará graso.
Añadimos la masa a los moldes y horneamos durante 35 o 40 minutos. Como siempre, el tiempo de horneado puede variar según nuestro horno, así que antes de sacarlos del horno, pinchamos con un palito nuestros bizcochos y si el palito sale limpio, podemos retirarlos.
Cuando los bizcochos estén horneados, los sacamos del horno, los dejamos enfriar por 10 minutos en los moldes y a continuación, con cuidado de no romperlos, los desmoldamos y los pasamos a una rejilla para que enfríen completamente.
Finalmente, hacemos dos o tres planchas de bizcocho y los rellenamos con el buttercream de nutella y chocolate blanco o con cualquier otro relleno que nos apetezca. La receta del buttercream la podéis encontrar pinchando aquí. Espolvoreamos un poco de azúcar glass por encima y ya estará listo para una tarde de peli, sofá, manta y té
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¡Qué tengáis un feliz fin de semana!


















