Una de las cosas que no me gustan del invierno es la fruta. Reconozco que me cuesta horrores comer fruta en invierno, porque salvo los plátanos y las manzanas el resto no me gusta demasiado. Así que la semana pasada cuando estaba haciendo la compra y vi una mesa enoooorme llena de cajas de fresas ya se me alegró el día. Y no me refiero a esas fresas pálidas y desvaídas que pasan de verdes a pochas antes de que te dé tiempo de sacarlas de la bolsa de la compra. Tenían tan buena pinta, que me traje una caja, a ver qué tal. Las fresas son una de mis frutas favoritas, y en casa las solemos comprar a lo bruto en cajas de 2 kilos porque las comemos a diario y yo concretamente a todas horas. Y qué buenas estaban, me llevé una sorpresa grata porque normalmente a estas alturas del año aún no son muy sabrosas.
El caso es que antes de terminarnos la caja en un ataque de glotonería se me ocurrió hacer estas milhojas de postre para la comida del domingo. La idea de usar pasta de won ton en lugar de hojaldre la vi en un programa de Donna Hay y me pareció muy original. Tenía muchas ganas de probarla y la verdad es que me ha encantado. Yo la compro congelada en un supermercado asiático que hay cerca de mi casa porque es genial para hacer raviolis caseros. La pasta de won ton en sí es bastante insípida, pero cocida con un poquito de leche y azúcar para darle brillo y mezclada con la crema y las fresas da como resultado unas milhojas muy crujientes pero muy ligeras a la vez. El único inconveniente que tiene es que al ser una masa tan fina se reblandece enseguida, por eso las milhojas hay que montarlas justo antes de comerlas, pero podéis tener todo preparado con unas horas de antelación (won ton horneados, crema hecha y fresas maceradas en el frigo) y montar las milhojas justo antes de servir.
¡Os dejo con la receta!
MILHOJAS WON TON CON CREMA DE MASCARPONE Y FRESAS
Ingredientes para 6 milhojas
Para la crema:
250 gr de queso mascarpone
150 gr de queso crema
3 cucharadas colmadas de azúcar glas
50 ml de vino dulce (tipo manzanilla o moscatel)
Para las fresas maceradas:
400 gr de fresas
1 cucharada colmada de azúcar
2 cucharaditas de vinagre de arroz
Y además:
12-18 hojas de pasta won ton (depende de si hacéis 2 o 3 capas)
Un poco de leche
Azúcar glas
Preparación:
En primer lugar, pondremos a macerar las fresas. Lavarlas bajo el chorro de agua fría, secarlas, quitarles el pedúnculo y cortar en trozos pequeños. Echar en un bol y añadirles el azúcar y el vinagre, remover bien con una cuchara hasta que el azúcar se haya disuelto y las fresas hayan soltado un poco de jugo. Reservar.
Precalentar el horno a 180ºC. Forrar la bandeja de horno con papel de hornear y poner las hojas de won ton ya descongeladas en la bandeja, separadas más o menos ½ cm unas de otras. Pincelar cada hoja de pasta con un poco de leche y espolvorear por encima azúcar glas generosamente. Llevar al horno y cocinar hasta que se vean doradas, unos 7 minutos aproximadamente. Pasarlas a una rejilla y dejar enfriar, tardan muy poquito.
Mientras enfrían las hojas de won ton, prepararemos la crema. En un bol batir el mascarpone, el queso crema y el azúcar. Ir añadiendo poco a poco el vino dulce y batir hasta que tengamos una crema homogénea y esponjosa, un par de minutos.
Para montar las milhojas, cogemos una hoja de won y la ponemos con la cara brillante (la de leche y azúcar) hacia arriba. Repartimos un poco de crema por encima y después las fresas, ponemos otra hoja de won ton, otra capa de crema y fresas, y podemos dejarla ya así, decorando con almendras o nueces picadas y el propio jugo de las fresas, o podéis cerrar la milhoja con otra capa de won ton, espolvoreando toda la superficie con azúcar glas.
Y a comer inmediatamente, que las hojas rellenas se mantienen crujientes sólo un par de horas.
¡Feliz fin de semana!















